Tiempo,
desgastándose en formas sombrías,
deshojando amargas fantasías,
infames, cacofónicas y a destiempo.
Amarrando huesos a la tierra,
royendo la piel escamada que rozas bruscamente,
aullándole a una campana de cera caliente,
creando en mi cabeza esta maldita guerra.
No hay flores en este reloj de piezas inútiles.
Apunta las manecillas a lentes empañados,
parpadeando con engranes secos y añejados
y cuchillas danzando con sonidos versátiles.
Lleva esta cortina de manchas ilusorias,
líbrame de este angustia palpitante,
que me mantiene de noche expectante.
Llenándome de oxidadas penurias.
Mas no, eres inclemente con la esperanza que destierras.
Cruzas estos barrotes y te vas simplemente,
olvidándome en tu subconsciente
y a la salvación que encierras.
.
.
.
Nunca me ha gustado rimar, pero supongo que por hoy está bien ejercitarlo.
Le Bon Coup
Hace 3 horas





0 Delirios:
Publicar un comentario en la entrada